Repetidas observaciones han mostrado que una infancia traumática, llena de abusos es un patrón consistente entre las mujeres enfermas de cáncer de seno.
Con esto ellos (ni yo) queremos decir que las emociones negativas causan cáncer, pero aparentemente sí hay una relación.
Yo creo que, con abusos o sin ellos, es muy importante sanar nuestro pasado. No podemos hacer nada para cambiarlo, pero sí podemos sanarlo. Trabajar con nuestro niño interior, con frecuencia maltratado aún en nuestra adultez, liberando las emociones que se han acumulado en nuestro cuerpo, perdonando a quienes nos lastimaron pueden ayudarnos a sanar y, por qué no, a evitar una enfermedad grave.
En los próximos artículos iremos tratando algunos otros factores emocionales relacionados con el cáncer.
Afirmación: "Sanando mi pasado, sano mi presente".
No hay comentarios:
Publicar un comentario